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I . E . M . A . Fichero
de Culto Nro. 90 1407 Ciudad Autónoma de Bueno s Aires |
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La Obra Menonita en la República Argentina A fines del XIX la Iglesia Menonita de Norte América experimentó un resurgimiento general de sus actividades. Dicho movimiento ha sido designado con el nombre de "El Gran Despertar". Uno de los resultados más halagüeños de tal movimiento fue un definido interés en la obra misionera. A partir de entonces la Iglesia Menonita comenzó sus actividades misionera en distintos campo. La América del sur fue una de las zonas que primero atrajo la atención de la Junta Menonita de Misiones y Caridades . Su externo territorio, en donde prevalecía un cristianismo nominal nutrido con elementos tomados de la tradición y desconocedor de la Persona de Cristo tal cual está presentada en los evangelios, se erguía a manera de desafío frente a la recién organizada Junta de Misiones. Así fue, entonces, como en la primavera de 1908 la Junta Menonita de Misiones y Caridades aprobó una recomendación favoreciendo la iniciación de obra misionera en por lo menos uno de las países sudamericano. A la vez hacia un llamamiento con objeto de despertar interés entre posibles misioneros para el nuevo campo. En mayo de 1911 se aprobó la siguiente moción: "Que el hermano J. W. SHANK sea enviado a la América del Sur para investigar el campo permaneciendo allí por lo menos durante cuatro meses y que, a su regreso, presente un informe en la próxima reunión de la Junta". De esta manera el pastor SHANK realizó un viaje para estudiar las necesidades espirituales de los países sudamericanos de la costa del Pacífico llegando, además a Bolivia, Uruguay y Argentina. El informe por él presentado fue favorable y esto decidió a la Junta a hacer una apelación a las iglesias y a las personas interesadas de los Estados Unidos y del Canadá en procura de fondos. Esta tarea estuvo a cargo del propio pastor SHANK. Ya en abril de 1913 lo recaudado alcanzaba a os veinte mil dólares, suma que hacía posible la iniciación de la empresa. El estallido en Europa de la primera guerra mundial, en 1914, hizo demorar el comienzo de estos proyectos misioneros. Recién en 1916 la Junta General de Misiones pudo nombrar dos matrimonios: J. W. SHANK y Sra., y T. K. HERSHEY y Sra., quienes con sus respectivas llegaron a Buenos Aires en Septiembre de 1917 con el propósito de dar comienzo a la obra misionera en la República Argentina. durante año y medio los pastores SHANK Y HERSHEY estudiaron el idioma castellano y realizaron viajes para conocer diversas regiones carentes aún e obra evangélica. Por último, decidieron empezar la obra en un extenso territorio del oeste de la provincia de Buenos Aires, teniendo como centro la ciudad de Pehuajó. Las primera reuniones publicas fueron celebradas en abril de 191 en un local alquilado al efecto en la ciudad ya mencionada. Luego de seis meses de ministerio el primer grupo de siete convertidos fue incorporado a la Iglesia mediante el Bautismo. De esta manera quedó fundada la primera congregación menonita en la República Argentina. También en 1919 fue adquirida en Pehuajó la primera propiedad inmueble quedando de esta forma provisto lugar para la celebración de cultas y para el alojamiento de una familia de misioneros. En poco tiempo la obra se fue extendiendo en todas direcciones y, con la llegada de nuevos misioneros y la ayuda de los hermanos argentinos, a obra evangélica menonita quedó establecida en Tranque Lauquen, Carlos Casares, Tres Lomas, América, Bragado, Santa Rosa (La Pampa) y otras localidades menores de la provincia de Buenos Aires. En 1941 se fundó una congregación en la ciudad de Buenos Aires y, al año siguiente, quedó establecida otra en la localidad suburbana de Ramos Mejía. En 1935 la obra misionera se extendió a la provincia de Córdoba al inaugurarse un local de predicación en la ciudad de Cosquín. Posteriormente se organizaron congregaciones en las localidades de La Falta y Capilla del Monto. Otro paso importante en la expansión de la obra misionera menonita en la Argentina fue el comienzo de las actividades en el entonces Territorio del Chaco. con el propósito de evangelizar a los abandonados indios toba, se estableció una misión entre ellos en el año 1943. A tal efecto fue adquirida en las cercanías de Tres Isletas una extensión de diez hectáreas de tierra que incluía algunos edificios que fueron adaptados luego para vivienda de los misioneros. Esto llegó a ser el centro de una misión cuyos resultados se evidencian no sólo en la conversión de numerosos indígenas, sino también en los servicios de carácter médico y educativo que los misioneros llevaron a cabo entre los indios toba. Posteriormente quedaron establecidos otros lugares de predicación y asistencia médica en distintos puntos de esta zona chaqueña. Varios indígenas convertidos colaboraron en la obra de predicación y alfabetización. En el año 1928 comenzó sus actividades el Instituto Bíblico bajo la dirección del pastor Nelson LITWILLER. Sus cursos de cinco años cubren una extensa variedad de materias teniendo siempre como centro y propósito el estudio de la Biblia. En ese Instituto Bíblico, que luego funcionó en la ciudad de Bragado, ha cursado sus estudios muchos de los pastores argentino que en la actualidad cuenta la Iglesia Menonita, así como también numerosos laicos de ambos sexos que hoy prestan valiosos servicios a la Iglesia. También han cursado estudios allí varios jóvenes menonitas procedentes de las colonias del Paraguay y algunos becados por otras denominaciones evangélicas. El Hogar de niños fue otra institución que prestó valiosos servicios de carácter social bajo los auspicios y la administración de la Iglesia Menonita. Establecida primeramente en Trenque Lauquen y transferida luego a Bragado, esta institución dio completa asistencia a numerosos niños huérfanos o privados de hogar por distintas causas. Muchos de los que allí recibieron cuidado y educación fueron luego hombres y mujeres con sus propios hogares formados sobre las sólidas bases cristianas que es fueron enseñadas en esa institución Desde el año 1931 contó la Iglesia Menonita Argentina con un órgano periodístico oficial: "La Voz Menonita". Esta revista mensual , cuyo primer director fue el pastor Don Albano LUAYZA, fue impresa durante muchos años en los propios talleres de la misión instalados en Trenque Lauquen. A partir del año 1944 también dispuso la Iglesia Menonita Argentina de un lugar destinado a la realización de campamentos, convenciones y retiros. El campamento está situado en un monte en las proximidades de la ciudad de trenque Lauquen y contó con instalaciones permanentes como para alojar a unas cien personas. Un paso importante en el desarrollo de la Iglesia Menonita Argentina fue la organización de la Juventud Evangélica Menonita Argentina (J.E.M.A.). Esta organización ha llevado a cabo una amplia labor de difusión espiritual, cultura y social, colaborando activamente con la Iglesia. Contó también con su propia publicación oficial, la revista "Faro de la Juventud". Finalmente, digno es de estacar el sostenido y pujante progreso que la Iglesia Menonita Argentina ha realizado en lo que respecta al sostén propio y a la financiación de sus proyectos. Gran parte del presupuesto es ya cubierto por los aportes de las distintas congregaciones locales tanto en lo relativo al sostén pastoral como en lo que atañe a la edificación a la edificación de templos y otros proyectos de gran aliento.
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